domingo, 1 de marzo de 2015

Harold Bloom y su influencia shakespearena

                                                                 
Harold Bloom, en su texto "Anatomía de la influenciahace un profundo y no, un único análisis sobre las  historias, personajes, situaciones, "posesiones", de cada obra de William Shakespeare, recorre las tragedias y comedias; anti-relaciona a los personajes, muchos de ellos indescifrables, quizás porqué se parecen a su autor. Pone en duda también alguno renglones y sonetos registrados. Así como también, valora la gran influencia que sigue teniendo Shakespeare en nuestro entorno cultural, literario y político.  Bloom, autor, crítico profundo, reconocedor del gran daemón que poseen  los autores de alto calibre de la antigua época y de la actual,  qué él también representa.

Volver a los escritos de William Shakespeare,  recordar a los ingratos, dolorosos, vengativos personajes; y las multiples voces escritas entre tantas tragedias y comedias (poco conocidas) de este ilustre autor o "dios" -como lo llama Bloom- es registrar en la memoria la importancia que, por más que pasen mil años, Shakespeare es inmortal.


William Shakespeare, altísimo dramaturgo y poeta, todas sus obras escritas contienen un bien incalculable. ¿Qué no se ha dicho de Shakespeare, ya? nos heredó la tragedia, así como él la heredó de sus antecesores griegos. Quién puede dudar de que su estilo viene de Grecia, de aquella cuna reinante, de la que de alguna manera, germinamos todos.

Homero le dejó toda la artillería pesada, escrituras sobre el amor, odio, poder, venganza, duda, muerte. En todas sus obras trágicas se esparce el Leviatán poderoso de la humanidad y también está, ese otro cuerpo de la inocencia, siempre presto para cumplir su destino mortal. Todos los pavores, oscuridades y brillantez del humano ya están escritos en la obra de Shakespeare: historia de reyes, príncipes, mujeres sin gloria; personajes shakespearenos que entrelazan espadas, pelean e hieren la conciencia de los espectadores-lectores una y otra vez; así como Hamlet, más que vengador y asesino, es víctima de sus propias fábulas hasta ahora cuestionables. 

Hamlet es el equivalente de los otros tantos personajes nos dice Bloom. Hamlet, el príncipe filósofo, amante de la palabra, buscador de la verdad, indómito, gran conspirador de su propia muerte, pero jamás desleal a la venganza. Cumplía su deber como hijo del padre, retador y apasionado ante la “ligereza” de la madre. “Hamlet el danés” siempre será el ejemplo perfecto de lucha ensimismada y de  conspiración.

Shakespeare por medio de Hamlet libera una batalla para conquistar su propio nombre, según Harold Bloom: “Borrar el nombre de tu precursor mientras te ganas el tuyo propio es la meta de los poetas poderosos o severos”. Aunque no se quiera reconocer, esta relación edípica de Hamlet, queriendo retar a Claudio, enemigo-padre también, en su dudas y reflexiones oscuras.

Bloom pregunta ¿Quién está a la altura de Hamlet?  "Hamlet centra el cosmos literario, el oriental y occidental. Sus únicos rivales son cómicos..."  No sé si Roberto Zucco  está a la altura de Hamlet, aquel personaje asesino sin moral, quizás Zucco es un engendro de Hamlet, traído al mundo por las letras de   Bernard-Marie Koltès

¿Quién puede descifrar al Hamlet?¿qué libros inspiran a Hamlet, para no saber, quién es?

Pero en Macbeth. ¿Qué podemos decir de Macbeth? Macbeth el ultrajador del bien. El
victimario solapado; dominado por el amor de Lady Macbeth: guiadora de la oscuridad de su esposo. Nos ilumina Bloom  al decir que a  "Macbeth le cuesta actuar debido al tremendo deseo que siente por su mujer, y es tan ansioso y precipitado que sexualmente no da pie con bola. Es mucho más eficaz en el campo de batalla que a solas con su mujer." 

Macbeth, el sanguinario; no se puede decir que es el antagonista de Hamlet, porque ambos comparten manos ensangrentadas y conspiraciones; ¡ay, perverso Hamlet! más  cruel que tú, ¿Zucco?

Igualmente Hamlet y Macbeth mueren para que otros usen la corona. Entonces, no pueden ser antagonistas, son de alguna manera, arbitrarios, renegadores del patriarcado y amantes del destino y la muerte. 

Los personajes trágicos de Shakespeare no piden vida, anhelan muerte, como escape o solución a cada trama que representan. Los personajes femeninos están muy presentes: apasionadas, malas, locas o víctimas, como es el caso de  Gertrudis, Ofelia, Lady Macbeth y Cordelia (rey Lear), etc.

Leer a Harold Bloom como intermediario de las obras de William Shakespeare, es ver un poco, como él lo ve en sus obras;  para mi es un reto interesante. Descubrir opiniones y re-conocer  los grandes valores literarios que quiero seguir encontrando en este mundo donde las palabras no tiene fin en el teatro por más que estén silenciadas.  

Y Shakespere no dejará jamás de ser un reto. Lamento que no pueda hablar de sus comedias; son mis siguientes lecturas a recorrer. 


Delia Pin Lavayen. 




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