domingo, 9 de febrero de 2014

Las palabras redes.

últimamente tantos escritos en las redes de la cotidianidad absorben  energías: Las noticias malas, renegadoras, optimistas; las frases: políticas, religiosas, sensuales, poéticas, célebres; deliran por todos los ámbitos del diario estar, ser, hacer mundano ciber y real.
No hay tiempo ya para la originalidad, todo está dicho, escrito, corregido, editado o aumentado. LAS PALABRAS NOS TRAGAN.
Cada quien (como un narciso) con sus palabrerías filosóficas, andariegas, diversas y trilladas.
¿Cómo detener este decir sin freno que llevamos día a día?
La virtualidad no dejará de ser una maga puerta llena de oportunidades y de lo que se quiera, aprender, negar, discutir, amenazar,  sosegar,  etc.,  etc., etc., más y más.
Los dedos que digitan,  las voces que declaran y se anclan, no tienen fin, Nos convertimos en agresores, victimas, deliberadores. Somos habitantes de la palabra, esclavos del decir-vivir, viscoso-vicioso, lento-rápido, estamos y no avanzamos. Las palabras nos tragan (porque lo queremos así).
Delia Pin.

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