domingo, 14 de agosto de 2011

Entre el TEATRO y un YO

Mi relación con el teatro es como una partida de ajedrez , a la que nunca puedo ganar. Mis peones(temores)  pasean suavemente para no llamar la atención de los  detestables alfiles;  me muevo galopando  en eles pero siempre sale un negro peón y me derrumba el milésimo mal movimiento;  mis alfiles( ojos) quienes de sesgo observan y diagonalmente tiemblan ante la  malévola Reina-negra tragedia  y ella  ahí  quieta sin haber dado un paso sostiene mi aire angustiado;   las torres (decisiones) en líneas rectas no pueden comer  con acierto al negro caballo y si  lo llegasen  hacer,  están los demás atentos para dejarme sin cuartel. El tablero como siempre ,   gobernado de negros "otros". Mi REY (presente)más pálido, que blanco,  cabizbajo  da dignamente  pasos en espera del tormentoso jaque mate,  convirtiéndolo en piedra. 
Así me deja el Teatro: congelada , polvosa, aniquilada;    sin acción, sin textos , ni convivio , ni presencia alguna. Pero, ¡bah!...  luego  coloco las piezas derrotadas   y continúo.

Se me pasa el tiempo con el teatro. Nuestra relación intima nadie la conoce , nadie nos  ha visto aun, le interpreto  monólogos frente al  espejo;  me corrige textos,   dirige,  golpea  la  sien ,  el corazón si abandono al cuerpo y  equivoco  el texto corporal y  vocal de  mi  irrealidad.

El teatro me eligió , yo  no lo busqué, fue él  quien  llamó  mi atención, se  acercó cuando   vio que  lloraba en una banca cualquiera y  me dijo: "¿quieres contar tus penas?" . Su mano tan aspera y cenicienta me condujo hasta un escenario donde habían otras pequeñas que conocían muy bien  mi ridículo destino. Luego seguí  a su lado  porque me enseñó a reír del  YO ingenuo-mundano,  sin piedad ,  ni  glorias. Con el tiempo, cuando  mi cabeza tenía otras inquietudes , lo abandoné, me esfumé entre palabras sueltas,  movimientos rápidosy  juguetones.  
Lo dejé,  mas en sueños me buscaba y  contaba mentiras de un próximo encuentro , donde estemos juntos a otros en su altar-escenario  para siempre. Y regresé pero por ratos  nos vemos,  fumamos y saboreamos   vino y miramos juntos  ese espacio vacío ,  quieto con  fantasmas dormidos y  sin un  YO.

Mi relación con el teatro es parecida al sexo insatisfecho, ese que quieres repetir porque no sabes que estuvo mal o bien , ¿ si aquel o tú? y lo sigues haciendo  con la sospecha de  que algo más falta.  El teatro es como  la palabra AMOR , palabra tan "cierta",  radical , monógama  y la vez tan puta.
El teatro me conflictua a medias pausas, a medios ritmos, me mantiene incompleta,  eunuca  sin poder engendrar  imaginarios.
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YO-teatro, teatro-YO , ¿que más tragedia? , ésta : El   no poderte  abarcar como quisiera. Te peleo , te disculpo , te odio, te extraño , pero no me atrevo a decírtelo abiertamente porque sino empiezas a  agredir más a este  ego ocupado con pretensiones y aberradas ideas  de "otros".
Tú,  teatro eres antisocial , anti otros-yo,   anti  realidad, eres mi marginalidad,  mi subdeseo e insistencia.
Tú  sigues en mi ,  yo  te abandono y  cuido, ¿ Dime,  quienes tienen voces de propiedad sobre ti , que te niegan y  adueñan de tu libre albedrío? y cual  Semidios huyes a buscarme junto a la reina MAB.
¿Dime, teatro donde consigo esos pasos de objetividad   que me faltan para subir a tus tablas , sin sentirme rechazada por mi  YO?
El tiempo , tú - yo seguimos juntos sin haber hecho click en sincronía. Te rondo , te circulo, no camino en el proscenio, aun no , pero se que ahí estás  aguardando mis pesadas vibras.
Recuerdo cuando me enseñaste a REIR con la fuerza del :  alma , pies ,   manos ,   besos ,   odios ,    fracasos. A reir con la puerta cerrada y abierta.  Aprendí a reírme del YO , glorioso  TEATRO.

Por eso  te sigo jugando en el ajedrez de mis días y negaciones de los que no  conocen nuestra intima y confusa relación de abandonos-huídas y des-encuentros.

Delia Pin Lavayen.

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