jueves, 16 de diciembre de 2010

A mi pescador

Te conocí hace mucho, me cargaste, me besaste, me abrigaste con tu voz de río, con tus redes abrazabas fuertemente mis sonrisas de niña. Te convertiste en mi primer hombre, mi primera mirada paterna, en mi primera espera incestuosa... eras y eres mí hombre de río, mi pescador ... A los tiempos tus manos reumáticas y cayosas se levantaron para darme la bienvenida y mi sonrisa volvió a ser tuya como siempre... Tus pies sosteniéndose en un tercer talón caminaban sin mirarme a olerme y a veces corrías a decirme "mi flaca" ... Tu flaca sigue aquí y tu ya no estás conmigo, te fuiste en tu pequeña canoa llamada "Bellita", sigues pescando por ahí en ese chico río sin corrientes ni mañanas... Mi pescador me dejaste y pude observar tus lindos ojos verdes por últimas vez en el suspiro del adiós. Te quiero mi pescador , mi primera espera, mi primer abrazo de padre-abuelo.
  • Para ti José Antonio Lavayen Sandoya : mi origen, presente, futuro y para siempre.
Delia Pin Lavayen.

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