sábado, 25 de septiembre de 2010

Desde el sur

  • En el sur me abortaste, bebí un poco de la fuente sabia, al tiempo parí hijos legítimos de la Pacha Mama y de ti padre omnipotente Wiracocha... Subí montañas gritando a tus entrañas , me revolqué fieramente entre el lodo, donde se creó la artesanía . Dije muchos ayeres cuando el mañana se escondía cuidadosamente entre los montes y los árboles de la selva amazónica .
  • Allá, Wiracocha soñaste con bastardos hijos, quienes trajeron barcos y jinetes con espadas para responderte como grandes , cuando en realidad , la historia ya estaba escrita . Quisiste Dios SUR ser devorado por otros bípedos con cuerpos blancos y cabellos claros.
  • Ay SUR me dueles cuando los indignos sin fin se ilustran entre corbatas y pañuelos de colores banderiles y sus verborreas cocinan esperanzas. Se atrevieron a repartirte en diferentes estados, cuando no has dejado de ser una gran masa terrena. Glorifican la ilusión como carta de presentación entre los ingenuos oyentes, siempre cantan a los oídos melodiosas metáforas del hambre y la espera.
  • Ay SUR como me entretienen: los deliberados progenitores del "bien" creen que pueden salvar a sus hermanos del dios Supay. Él desde la sima nos aclama y ora sentado en el trono tomando pisco con azufre, sabe que ningún arte prohibirá que abracemos el manto tercipelo de la muerte.
  • Dios del Sur conoces las diferencias de TODOS por eso te distribuyen y niegan al unísono.
  • También sabes que lo único que nos une y hace fuerte es el hambre , esa terrible hambre del corazón y poder; mientras el estómago palpita a fuego lento, sonríe en compañía; se retuerce ferozmente en soledad.
  • Dejas piadosamente que perforen a PachaMama hacia más al sur, despertando a la serpiente del inframundo Hurkaway , quien produce pequeños temblores y terremotos soñolientos.
  • Pero no protestas , callas, a pesar de tu grandeza no puedes aplacar el hambre , vil vacio carcelero, bajas la cabeza ante los dioses menores.
  • Por eso Dios del SUR, Wiracocha de los Inca, Maya-Azteca (también de centroamérica) te escribo para que nos sigas soñando pero en el primer paraiso terrenal , fuera del caos emocional, sin edificios , ni empresas ; mejor aun sin héroes, ni consejeros de palabras agotadas.
  • Delia Pin Lavayen

lunes, 20 de septiembre de 2010

Señor padre

  • Mi padre me enseñó que no se puede transitar en el mundo sin él . Averigüé sobre su historia y descubrí que pisó hace mucho tiempo el sol , este dios lo elegió para que se paseara vilmente por el primer paraíso perdido, fue testigo de la muerte de su hermano , erró ferozmente en la venta de sus hijos y madre.
  • Combatió entre atardeceres - madrugadas contra cruces y espadas . Se sumergió en el mar de poseidón y la corona le arrancó del cráneo.
  • Escribió mil libros sobre verdades casi ciertas, otras verdades inventadas y muchas otra atrofiadas entre lenguas mundanas y frías . Fue rey de una nación inexistente en la que construyó civilizaciones y artes . Un día se agotó de la tierra fue al espacio donde divisó una pequeña rama escondida en la arena , fastidiaba lo impecable del color grisáceo del Sahara. Al bajar de la nave se adueño de aquella rama y le hizo parir un árbol en medio de la cima de una montaña.
  • Sí, mi padre inventó la mentira y la cultura , se suscribió a la revista Tiempo, todavía narra poemas de vez en cuando en contra de sus hijos que no pueden matarlo.
  • Mi padre grande y fuerte como la mirada de una estatua con pleno brillo en la cara. Ruge de alegría cuando una de mis tantas madres no coloca bien su diario en la mesita de noche. Mi padre se sostiene aun de la barra del salón de ballet , no le importa si su mancebo no es virgen o caballo , lo importante es que lo pueda gobernar.
  • Mi padre consume coca en la frontera del río Grande de México, frente a los cuerpos de muchas mujeres ultrajadas , las llama cerdas apestosas, trafica carne latina y europea , les hace creer héroes cuando en verdad son sangre corriente y vetada.
  • Mi padre gigante como la historia, pesa como la saliva de escritores en pleno conversatorio de palabras vacías. Alguna vez leyó una novela negra , se enamoró del remedo compuesto : hambre e idea . Regala de vez en cuando camiones de basura en los portales de los hospitales , dizque para que no molesten a nadie con sus mocos y chillidos.
  • El otro día compró un televisor, porque sus películas ya pueden verla hasta los reyes del carnaval. Mi padre no conoce un NO , el señor Silencio es su compadre del alma , siempre le inventa algo para divertirlo.
  • A mi padre lo quieren matar y cada vez que lo hacen ahoga un suspiro robando nuestro aliento.
  • Yo como una de tus hija quiero saber menos de ti y construir un pequeño muro donde tu nombre lo borre el viento de la mañana .
  • Yo, padre no quiero ser tú , aunque te llevo en mi sangre y mi mirada... y en las manos cuando cuestiono y reprocho mentiras disfrazadas de atrocidades blancas en negro verano.
  • Hoy padre me inventaste otra historia en voz de mujer que creyó en tus letras cuando eras un filósofo griego. Sé padre que estás en algún bosque reinando a tus mujeres que piden a gritos el sacrificio de los origenes . Origenes borrados y tachados con color rojo encendido.
  • Delia Pin Lavayen.

Archivo del blog