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Mostrando entradas de febrero 21, 2010

TRISTEMENTO: SOLILOQUIO ÉPICO CORAL

Cinco actores en escena, cinco miradas inciertas que transcurren entre trotes y caminatas individualmente-grupal. Un ring de boxeo: como cotidianidad del artista en la ciudad PUERTO. Algún poeta mediocre metaforizaba un poco y descubrió el realismo mágico marquesino, propuesta de los años 70, época de la euforia teatral guayaca, cuando América Latina vivía los cambios indirectamente directos de Europa por medio de la economía, la política y los artistas de ese entonces . Personajes preguntándose como actores su papel en la ciudad PUERTO, vestuarios que reflejan la necesidad de ser OTROS, para decir algo que afecta: "Ser tomados en serio" . . Críticas que no dejan de reconocerse abortando letras y emociones nada distantes. Me pregunto ¿eran personajes en escena??? ¿o eran actores que se creían personajes? : Voz-quejos latentes no chakespareano, ¡no eso...no! movimientos mentirosos que dicen verdades nada nuevas. Detectives confesos delante de su víctima: Don Aquilino, abuelo, …

Un autor me pregunta

Roberto Bolaño: Señor detective-salvaje , gran jugador de sombras humanas, narrador de dolores no dichos... y clasico asesino del cliché.
Mientras leía asesinatos, vejaciones, palabras maltrechas, confesiones citadas de un diario, informaciones de cuerpos mutilados de millones de mujeres en la historia de un país. Un autor, foto/portada de una revista me pregunta: ¿Qué te interesa de este putrefacto ambiente ajeno a ti??? al principio no entendí la pregunta, mucha imaginación, pensé. Volteé la página y ví cuerpos sin cabeza, ataúdes rotos con esqueletos partidos en dos, -todas mujeres-, el titular decía: "Cementerios expropiados, ni los muertos descansan". Me sonreí, volví a escuchar la misma voz de hace un rato: ¿Qué quieres hacer con tanta información morbosa? retrocedí a la foto/portada de un hombre con lentes, viéndome directamente los labios. Le respondí: -Nada Roberto Bolaño, nada. Me informo de lo mal que pasan otras mujeres, me río de lo cruel que puede ser una notici…