sábado, 4 de diciembre de 2010

La mujer de Cartón.

  • El artista encerrado en el estudio creó lo más bello que jamás imaginó: Un cuerpo de mujer sin pasiones, hecho con trozos de cartón y silicón , cuerpo amorfo sin piedad , miserable ante la pulcritud y la estética.
  • Cuerpo partido en tres, sostenido por un pequeño hilo negro de lana, que amarra los tendones. Tiene la cabeza cuadrada , unas cuerdas enredadas en forma de cabellos , la boca muy abierta que pronuncia zetas como respuestas y un ojo con nubes negras, la frente es deliberadamente amplia.
  • El tronco ancho y pálido sin suavidad , lleno de callos en la espalda y axilas , los pechos , uno más pequeño que el otro, no tiene cintura , ni vientre. La pelvis, una cueva casi profunda, sus caderas perfiladas que cortan despiadadamente a quien las toque. Las extremidades confunden al espectador: las piernas enanas parecen antebrazos y sus brazos son fornidos como piernas llenas de lunares y moretones.
  • Una mujer de cartón creada por un "sano" artista que no cree en las influenzas . Para él, su creación parlante es belleza en escases. Halaga una y otra vez su obra , al verla como le brotan lágrimas que provocan risas a los observadores, porque el brillo líquido chorreante de su único ojo sirve para maquillar labios seductores .
  • La macabra figura femenina , deleita y enternece las manos y ojos del padre-amante .
  • De vez en cuando ella cierra la boca y el silencio le produce tic nerviosos alrededor de su bragueta.
  • Ella no come ni bebe pero si gira el ojo donde haya carne masculina en movimiento. La respiración es extraña , el aire que inhala y exhala proviene de la cueva pélvica , que parecen suaves risas adolescentes . Su olor es camaleónico pues depende quien se le acerque para que cambie de (c)olor.
  • El creador sonríe abiertamente ante los comentarios y silencios de sus admiradores.
  • Hace tiempo ya , que él ha olvidado los reales placeres, no añora noches de sexo y amor familiar. Ella lo hipnotiza, es dulce y sal necesaria para seguir existiendo. Es la perfección no humana dividida y colgada como un cuadro expuesto en plena galería matrimonial.
  • El reafirma su sana salud mental, añade siempre en sus entrevistas que la belleza femenina es diminuta e insignificante, que la satisfación no necesita rostros ni tallas.
  • Le causa estragos no verla , quisiera poseerla pero el cartón recubierto de pintura no lo permitiría , La reconoce en sueños, escucha como respira cerca de su oído , no se esfuerza por mirarla , sabe que es ella , lo seduce y le huye sin poder tocarla , sabe que la responsabilidad no solo es de padre sino de amante.
  • En momentos de soledad y obsesión se pregunta quien es realmente el objeto creado : ¿Sí la figura de cartón o él? pregunta que le duele cada vez más fuerte en el corazón , cuando descubre otras miradas y manos encima de ella.
  • Delia Pin Lavayen.
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