sábado, 27 de noviembre de 2010

Otra Yo

  • Otra vida mía recorre espacios cortos en su memoria , cruza rutas métricas dentro de un hogar y afuera solo es una sombra paseante, silenciosa.
  • La otra yo vive frente al mar , bosteza ante las olas, abriga manos ajenas y mira dulcemente los objetos que la rodean; mientras yo, sacudo una y otra vez los libros que no termino de leer , apunto temas y frases para reflexionar conmigo misma y con los que quieran escuchar.
  • Sí , ella es diferente, sonríe , confía en los demás; cuando algo la desborda , toma valeriana , corta las espinas del jardín; le brinda la espalda a las indecisiones , a las palabras sueltas. Sus lecturas de cocina y buenas costumbres no transforman sus hábitos existencialista. sus colores preferidos son los pasteles. No entiende tantas frases y discusiones políticos-sociales, la vida no le es mayormente complicada. Las noticias matutinas siempre la entretienen sin importar que tan graves sean . Para ella nada es grave.
  • Mientras yo, imagino su calmada vida desde la estación del metro, cargo un bolso pesado de textos de filosofía occidental , que reniegan sobre el optimismo , la moralidad y este cigarrillo que se apagará en cualquier momento sin poder comprar otro.
  • Ella tiene la habilidad de transformar las penas en risas , carcajadas , eso lo aprendió de la madre que la parió, la herencia más grande que le dejó: ser "excelente" esposa, para eso nació.
  • ¿YO??? restrego tristezas una y otra vez porque no comprendo los SI , sin ser refutados , contrariados, y a los No, los aprieto un poco porque me parecen muy discordante con la "realidad", los quizás son más sinceros que cualquier respuesta blanca o negra, mis grises son muy fuertes en comparación a los colores primarios.
  • La olfateo distante , ciega , intacta , serena ante mi reflejo borroso y alterado. Sus pies jamás se desnudarían en un espacio ajeno, su cabello larguinegro no conoce de enredos ni descuidos por tanto trabajo y reuniones forzadas.
  • Mientras ella desde la ventana me percibe inquieta , preocupada , ausente entre tanta gente que pelean por su ego sin ver a otros por un instante . Ahora, la observo cerrar la ventana, acurrucarse en sábanas, sonrisas de tranquilidad sin querer jamás ser yo . Y yo deseando rasgar ese cuadro tétrico lleno de flores , jarrones blancos , romper las toallas húmedas aromatizadas de su dulce hogar.
  • Es que ella y yo no queremos cambiar de sitio. Su lugar me aburre y mi lugar la enloquece.
  • Delia Pin Lavayen.
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