sábado, 27 de febrero de 2010

TRISTEMENTO: SOLILOQUIO ÉPICO CORAL


Cinco actores en escena, cinco miradas inciertas que transcurren entre trotes y caminatas individualmente-grupal. Un ring de boxeo: como cotidianidad del artista en la ciudad PUERTO. Algún poeta mediocre metaforizaba un poco y descubrió el realismo mágico marquesino, propuesta de los años 70, época de la euforia teatral guayaca, cuando América Latina vivía los cambios indirectamente directos de Europa por medio de la economía, la política y los artistas de ese entonces .
Personajes preguntándose como actores su papel en la ciudad PUERTO, vestuarios que reflejan la necesidad de ser OTROS, para decir algo que afecta: "Ser tomados en serio" . . Críticas que no dejan de reconocerse abortando letras y emociones nada distantes. Me pregunto ¿eran personajes en escena??? ¿o eran actores que se creían personajes? : Voz-quejos latentes no chakespareano, ¡no eso...no! movimientos mentirosos que dicen verdades nada nuevas. Detectives confesos delante de su víctima: Don Aquilino, abuelo, dueño de los 1960-70, sentenciado por la realidad anti-histórica, reclamos varios: ¿por qué no sucedió en el PUERTO? ( ¿tal vez haber nacido en la capital, hubiera sido mejor?).
Un anti héroe pelotero muy querido por los que no conocen "al teatro" como escenario de penas y alegrías "reflexivas". Deportistas-personajes que entre comerciales son alabados y bienaventurados: en la televisión por sus fans. Guionistas y cantantes trágicos que desbordaban pesares por el 'ES' y decepcionados por lo que 'HUBIERA SIDO'. Actores que de tanto "guardar, callar y acumular" se someten a creer en la actuación, "acomodan" sus medios decires y los convierten en dramas consonantes.
Es necesario re-encontrar-se y evaluar-se teatralmente en el SOLILOQUIO EPICO CORAL, presentado por el grupo de teatro ARAWA. La obra tiene una atmósfera suavemente digerible sin atreverse a "EXCITAR" ni "PERVERTIR" épicamente entre cantos nada angustiosos ni repulsivo, ¿quizá no es necesario, el PUERTO no esta apto para vomitar y revolcarse en las butacas de un teatro? ¿O el actor no está capacitado aún para revolcarse y vomitar mientra es un personaje?? ¿es costumbrismo, naturalismo, realismo? Todavía no somos viscerales ni como actores ni espectadores .
Pero, vale la pena acotar: primeros pasos de una nueva época teatral,  pininos de soltura y decadencias en el ESCENARIO. 

Hay mucho todavía por discutir. Sigamos... vamos... no detenerse.

Delia Pin Lavayen.
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