lunes, 1 de febrero de 2010

La hiperrealidad de ARIADNA.

  • Teseo avanza despacio sosteniendo el hilo que la apasionada Ariadna le brindó , el minotauro , sigue dando círculos en su espacio preferido del laberinto , olfatea algo raro , en su rostro no se dibuja sonrisa ni pena , pero sus ojos se aguan, ahora sabe porqué, ya sabe quien es.
  • Ariadna esta afuera del laberinto traqueando sus dedos , preocupada por su futuro amante , no sabe aun si le pueda servir como esposo , aun no lo sabe.
  • Teseo preocupado voltea cada instante por si acaso el ovillo se enrede por alguna pared rasposa , o peor si el minotauro le sorprende y lo ataca por la espalda , él aun no entiende porque Ariadna lo está ayudando , no cree que se haya enamorado de él . No sabe si cumplirá la aventurera promesa.
  • Teseo siente el aire cada vez más espeso , por momentos quiere soltar el hilo y quitarse la armadura pesada , pero ¿ si el hilo se pierde en el apestoso laberinto????... El minotauro muge absorbiendo la médula de un antebrazo , él sabe que no es hambre lo que siente , él sabe... él sí sabe .
  • Ariadna le comenta a Fedra : lo hermoso que se lo vería a Teseo en traje de principe, pero no lo puede imaginar en ese traje. Ella no sabe , no quiere saber.
  • Teseo entre pasos salvajes , como de elefante o rinoceronte , se desconoce , por más que quiere caminar liviano, limitando su respiración , por ratos se siente el minotauro y muge fuertemente, hace una pausa , ahí estático sin soltar el hilo, vuelve a patea como caballo, no entiende porqué lo hace , no lo sabe , él no lo sabe.
  • El minotauro suelta y lanza el antebrazo mordisqueado contra la pared, no tiene intensión alguna de lastimar al héroe de los miedos , al miedo excitado: Teseo . el preso no emite sonido... Teseo sigue respirando como un rinoceronte , rodeando a su enemigo. El encarcelado , estira sus brazos hacia adelante y cierra sus ojos , palabras que diga el condenado serán mugidos para el valeroso Teseo.
  • Ariadna despeinada en imaginar que no podrá usar un hermoso traje para la boda , ve al bello Dionisos, entre las sombras de sus cabellos, no sabe porque lo recordó , no sabe y no quiere saberlo , prefiere voltear hacia el laberinto : su realidad está ahí encerrada.
  • Teseo se ha liberado del miedo , ya no teme , eso si lo sabe , patea a su presa , mucha valentía , ha matado al miedo por fin, recuerda que el hilo sigue enredado en el cuello del minotauro , rápidamente lo desata , su pulso ahora es normal, empieza a retroceder sin dar la espalda al medio animal , se aleja sin quitarle la mirada de encima. Un paso... dos pasos... tres... cuatro, ya no puede contar ... corre , corre buscando con todo su cuerpo la salida , el miedo no ha muerto sigue en el laberinto , el hilo es su protección... escucha las pesuñas detrás , su respiración se ha convertido otra vez en fuertes mugidos.
  • Ariadna oye los trotes muy cerca de sus orejas, tan cerca que dan ganas de trotar también, su corazón trota junto con medias sonrisas , ahora sabe que no será dichosa , que su deseo se arruinó porque se cumplirá... recuerda por décima vez el rostro de Dionisos , el gran Dionisos mirándola de frente sin miedos, ni culpas , ni trotes.
  • El minotauro ve de frente al sol , antes no podía , sus ojos lloraban apenas lo miraba , , lo ve majestuso , se siente heredero, ha descubierto su nueva casa , allá arriba el hogar es circular, amarilla y brillante, ahora conoce que su padre no es ningún dios del olimpo , es el sol, su vigilante diurno y su madre luna , quien lo cubría con la gran frazada de estrellas, casi todas las noches.
  • Ariadna ha volado hacia la nave junto a Fedra y Teseo , la barca no es como la carrosa que soñó, la tripulación no pueden ser los invitados de su boda , la comida no es apetecible y su amado no es en absoluto nada divino, quiere a Dionisos, quiere estar rodeada de jardines y piletas doradas , en los brazos del ideal, ahora ya lo sabe , sí lo sabe.
  • Teseo sumergido entre muchos "yo" devuelve el enredado ovillo a la confudida princesa, prometiéndole realidades terrenales y ésta no deja de pensar en darle el ovillo ahora a Dionisos.
  • Ariadna ha decidido que la nave se detenga en aquella isla , no importa cual es, así podrá soñar y llamar a su rey , que la rescate de la realidad, un toro ha visto en vez de a Dionisos , le ha dicho que se vaya , no la detendrá, grita entre sueños, él da la bienvenida: -no me alejes de tu lado, otra vez-
  • Es el Dionisos con cabeza de toro. Ariadna no lo entiende pero sabe que viene del olimpo , donde quiere habitar . No conoce la hiperrealidad ... pero no bajará de la carroza conducida por su majestuso Dionisos con cabeza de toro.
  • La delicada Ariadna entre los vientos galopantes, se ha tocado las orejas y descubre que han crecido un poco más , ¿ será que pronto se convertirá en un animal salvaje???? eso no lo sabe , y no quiere saberlo nunca más .
  • Delia Pin Lavayen.
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