jueves, 19 de noviembre de 2009

Sin preámbulos

La nota arrugada decía: "Recogí todas mis cosas lo olvidado , quémalo."
Estaba escrita con una letra borrosa , casí incomprensible , fue necesario leerla tres veces , por que no se entendía y no lo creía.
Marío con una suave sonrisa , se detuvo en el marco de la puerta, dirigiendo la mirada hacia la cama y dijo : "Ya no huele a viejo".
Sus pasos se apresuraban hacia el anaquel de la cocina , se preparó café , abrió el diario y el primer título tenía escrito : "un avión ha aterrizado cerca del volcan Humedad". Siempre tuvo curiosidad , de saber porque ese volcan tenía ese nombre tan raro, y últimamente había escuchado muchas veces la palabra: humedad. Sus mejillas estaban mojadas y frías; limpió su cara , mientras sorbía un poco de café.
El celular en el bolsillo retumbaba cerca de su ingle, provocándole una pequeña erección, no interesaba saber quien llamaba , solo frotaba el aparato contra su pene...ya erecto , las hojas del períodico arrugadas y rotas habían caido al piso , mientras sus dos manos lo presionaban fuertemente como nunca antes lo había hecho, no conocía la razón , solo deseos inmensos de hacerlo; abajo por la ventana: una joven se agachaba , no importaba porque lo hacía, fue el pretexto perfecto para sacar lá última gota que salia de sus adentros. Su respiración era muy profunda , y el sudor de su cara muy caliente..., ya más sereno , sentía aun placer al frotarse , complacido en la posición en la que se encontraba, sin ningún apuro y satisfecho. Otra vez el celular vibró , lo observó y era ella , la que lo acababa de dejar , sin preámbulo alguno. No le respondió, echó el movil al cesto junto con el papel higiénico humedecido de su espeso semen. Se lavó la cara , recogió las llaves , al cerrar la puerta recordó que tenía que finiquitar un negocio fuera de la ciudad y debía darse prisa.
Delia Pin Lavayen.
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